Cannabis Medicinal: Autismo

Los niños con autismo – también denominado trastorno del espectro autista (TEA) – tienen diferencias en la manera en que sus cerebros se desarrollan y procesan la información.

Este trastorno del neurodesarrollo se caracteriza por la alteración de la interacción social, comunicación verbal y no verbal, y el comportamiento restringido y repetitivo, por lo que los niños que padecen dicha patología podrían tener retrasos en las capacidades del lenguaje o problemas para comunicarse con los demás, tener ciertos comportamientos inusuales o repetitivos, o tener dificultades para aprender en el colegio. No existen dos casos de autismo que sean exactamente iguales: dependiendo de la afección del niño, los síntomas pueden ser más graves e interferir con las tareas diarias, o pueden ser más leves y no provocar muchos problemas. Los médicos y los científicos denominan esta variedad de síntomas espectro.

En el pasado, los médicos no tenían mucho conocimiento acerca del autismo, pero gracias a las nuevas investigaciones, es más fácil para los médicos diagnosticar y comenzar a tratar a los niños con anticipación. Con un tratamiento temprano y adecuado que – generalmente – incluye terapia del habla y del comportamiento, los niños con autismo pueden tener la oportunidad de alcanzar su máximo potencial.

En los últimos años se han reunido un conjunto importante de estudios sobre la relación entre el sistema endocannabinoide y los trastornos del espectro autista.

En nuestro organismo se encuentra el sistema endocannabinoide – que se puede describir como un sistema de comunicación intercelular – que básicamente se trata de un sistema de neurotransmisión, aunque es mucho más que eso, ya que se encuentra en varios órganos y tejidos del organismo. Está formado por varios endocannabinoides – derivados de ácidos grasos -, que se acoplan a los receptores cannabinoides (CB) – encontrados en el sistema nervioso central -, activándolos.

Los receptores cannabinoides son proteínas de membrana celular que actúan como cerradura de los endocannabinoides. Al unirse, su activación produce cambios dentro de las células que desembocan en acciones finales del sistema endocannabinoide sobre los procesos fisiológicos de nuestro cuerpo.

Los fitocannabinoides son los cannabinoides que se encuentran en la planta del cannabis y al administrarlos a nuestro organismo, dependiendo del tipo de célula, la dosis y el estado físico de nuestro cuerpo, producen la activación de los receptores CB dando lugar a múltiples efectos que pueden aplicarse terapéuticamente ante varias patologías. Además de la activación de los receptores cannabinoides CB1 y CB2, se investigan otras formas de manipulación del sistema cannabinoide, que puedan beneficiar a pacientes con diferentes afecciones, como es el bloqueo de los receptores CB y la modulación de la concentración de endocannabinoides mediante la inhibición de su degradación.

El nombre sistema endocannabinoide hace referencia al hecho de que este sistema endógeno es el que se ve afectado por la administración de fitocannabinoides que actúan como una falsa llave capaz de encajar en la cerradura de los receptores CB, produciendo un efecto diferente al de la llave real, representada por los endocannabinoides que produce nuestro cuerpo.

Entre otros aspectos, el sistema endocannabinoide juega un papel esencial en muchos aspectos de las funciones neuronales, como el aprendizaje o la memoria, la emoción, el comportamiento adictivo…

Durante el desarrollo del feto, los receptores CB1 y sus endocannabinoides relacionados desempeñan un papel fundamental en la diferenciación neuronal y en la migración axonal, que son dos procesos fundamentales para el desarrollo neurológico normal, y su presencia en el hipotálamo y el córtex está relacionada con los efectos sobre el aprendizaje y la memoria.

Los agonistas del receptor CB2 disminuyen la proporción en la que ciertas células inmunitarias importantes – monocitos -, migran a través del endotelio – capa de células que separa el sistema circulatorio de los tejidos y órganos -. Los monocitos son uno de los tipos de células relacionadas con el sistema inmunológico, y la interrupción de su desarrollo y funcionamiento está implicada en algunos casos de TEA.

Todas las variantes de espectros, y las diferentes respuestas de los pacientes ante estos tratamientos hacen muy difícil determinar si realmente el cannabis medicinal es un remedio eficaz contra el autismo, pero existen muchos casos reales en los que han sido potencialmente beneficiosos.

Marie-Myung Ok Lee es una escritora que trató a su hijo autista con cannabis, y hace unos años hizo estas declaraciones públicamente; “La marihuana no es una cura milagrosa para el autismo. Pero en el caso de nuestro hijo, le alivia el dolor y la inflamación de manera tan drástica que pueda participar en la vida y aprender de nuevo. También le protege de los a veces peligrosos efectos secundarios de los fármacos. Nos hemos decidido por una buena variedad (White Russian) y una buena dosis. Y ahora no siente dolor, J. puede ir al colegio en lugar de al hospital psiquiátrico para niños, donde terminan la mayoría de sus iguales como resultado de un comportamiento violento.”

Joey es otro autista que se beneficia del cannabis medicinal. Antes de consumir marihuana tomaba 13 medicamentos al día y su estado empeoraba con los años. Los médicos ya habían prevenido a su madre de su muerte prematura, pero Joey empezó a consumir un bizcocho de chocolate con una variedad con su mismo nombre – Joey’s Strain (Blue Dream x StarDawg)– y comenzó a ganar peso, a estar más tranquilo y más risueño. En la actualidad su madre, Mieko Hester-Pérez, es cofundadora de UF4A – The Unconventional Fundation for Autism – y es miembro activa de NORML Women’s Alliance, y lucha por difundir su historia. Además ha desarrollado The Joey’s Network, una app en la que hay información científica y actualizada sobre autismo y cannabis, y un apartado con vídeos sobre la relación entre ambos.

Valeria Salech tiene un hijo de 10 años con trastorno del espectro autista y epilepsia, al que desde hace unos meses administra unas pocas gotas diarias de extracto de cannabis. Este tratamiento cambió la vida de ambos, ya que el niño ha dejado de autolesionarse, babear, de estar desconectado, y de tener comvulsiones. Emiliano ahora sonríe, escucha música, canta, y esta es la razón por la que Valeria – a la que les costó al principio vencer sus miedos y romper los prejuicios sobre esta planta – fundó en Argentina la asociación Mamá Cultiva. “No puede ser que lo que hacemos esté mal, sólo queremos ayudar a nuestros hijos.”

El difunto Dr. Bernard Rimland, padre de un hijo autista, fundador y director del ARI – Autism Research Institute – y del ASA – Autism Society of America -, realizó una recopilación de informes e historias sobre estos casos, ya que consideraba que administrar cannabis a los niños que padecen estos síntomas puede ayudarlos considerablemente, sobre todo en lo que respecta a la ansiedad, rabietas, pánico o autolesiones.

Una de las historias recopiladas es la de una madre que encontró en el cannabis la única solución para ayudar a su hijo a superar sus síntomas:

Mi hijo (que tiene casi nueve años) llevaba tiempo tomando medicamentos para hacer frente a sus graves comportamientos autistas… Ninguno de los medicamentos nunca había logrado un cambio, excepto por empeorar su comportamiento. Hace unos meses, probamos el medicamento recetado Marinol y advertimos un descenso de los episodios graves, ningún ataque y de poca a ninguna agresividad hacia sus maestros y miembros de la familia a diario. Hace unas semanas que empezamos a darle cannabis, y dejamos el Marinol. Su estado de ánimo ha mejorado muchísimo y ahora le resulta mucho más fácil centrarse en las tareas en el aula. Todavía tiene días en los que se enfada y está de mal humor, pero podemos ajustar la dosis para ayudarle a superar esos días. Me siento mucho más cómoda administrándole cannabis que algo como Risperdal.

Daniel es otro niño autista, que gracias al cannabis medicinal, ha dejado de morderse a sí mismo, de arañarse la piel y de gritar, y ha comenzado a dormir regularmente. Antes del tratamiento natural la madre del niño tenía que cambiarle el pañal hasta quince veces al día, pues la agresividad de los medicamentos que los médicos recetaban para “controlar” su trastorno del neurodesarrollo le provocaban constantes diarreas.

Ya no destruye la casa como antes, come normalmente, no tiene la obsesión de llevarse cualquier cosa a la boca; ha aprendido a ir al baño, a prepararse un sandwich y va al colegio

En EEUU existen desde hace años asociaciones de padres como la MAMMA  – Mothers Advocating Medical Marijuana for Autism – que apoyan el uso del cannabis orientado específicamente al autismo. Desde ellas se habla de muchos casos en los que el tratamiento medicinal basado en cannabis, concretamente en concentrado de CBD, ha ayudado a muchos niños a llevar una vida mucho más tranquila, acabando o disminuyendo considerablemente los episodios de agresividad y autolesión e incluso ayudándoles a poder expresarse verbalmente como el caso del pequeño Kalel Santiago, un niño puertorriqueño que padeció cáncer cuando era un bebe, por lo que hasta los tres años de edad no pudo empezar a recibir tratamiento para su autismo. Sus padres buscaron tratamientos naturales y procedimientos médicos que pudieran mejorar la condición de vida de su pequeño. Por medio de una de las escuelas que visitaban conocieron un poderoso tratamiento a base de marihuana. Un par de días después de empezar el tratamiento con cannabinoides, Kalel sorprendió a todos deletreando las vocales en su colegio. Su profesor grabó su voz y se lo envió a sus padres, que en ese momento se dieron cuenta de que la única diferencia en la vida de su hijo había sido el aceite de cannabis medicinal. Actualmente utiliza un spray oral de aceite de cannabis rico en CBD dos veces al día.

Es una pena que la guerra contra las drogas esté privando a decenas de miles de niños autistas de beneficiarse de los posibles beneficios que ofrece el cannabis. Esta mentalidad cerrada por parte de la sociedad es un tipo más de violencia silenciosa; las familias que viven en países donde la legalidad sobre esta planta es estricta, se encuentran entre la espada y la pared ante la situación de decidir entre lo que es lícito y su moralidad. Necesitamos más investigaciones sobre esta enfermedad que puedan pautar tratamientos eficaces legales con cannabinoides para estos pacientes.

 

Publicado por @desayunoconweed