El Arte del Borosilicato

Seguramente alguna vez has oído que lo mejor para catar los sabores de cada variedad de marihuana es fumar en un bong. Y es cierto, puesto que al fumar a través del agua el humo se enfría y al no combustionar papel no hay ningún sabor añadido, pero depende del material utilizado y de la calidad de la pipa…

En tiendas de parafernalia puedes encontrar artículos destinados al consumo de marihuana muy diversos, desde papeles de sabores hasta vaporizadores eléctricos de gran potencia, pero hay un producto por excelencia, utilizado desde los principios del consumo de esta planta; las pipas, grandes o pequeñas, de tubo o de agua, de acero, bambú, madera o arcilla – como los Chillum – plástico o cristal. Con la cantidad de materiales que se han utilizado, hemos descubierto con el tiempo que fumar en pipa de cristal, ya sea marihuana o extracciones, aporta una nitidez en sabor que no proporcionan otros utensilios fabricados con otros materiales.

Los datos más antiguos sobre el arte del cristal provienen del siglo I a.C. en Siria. Se extendió por Oriente Medio como artesanía para fabricar bisutería. El cristal era fundido junto con algunos minerales para la creación de cuentas de diferentes colores.
Fue entonces cuando se descubrió la técnica del soplado que daba lugar a nuevas formas. Estos antiguos artistas utilizaban tubos de arcilla para inyectar el aire, nada que ver con la mecanización que sufrió esta técnica tras la revolución industrial, cuya producción a gran escala ha llevado esta artesanía al desuso.

Aunque desde hace muchos años conocemos la existencia de las pipas de vidrio, recientemente estamos viviendo una explosión de su mercado, debido a la aparición de las extracciones mediante solventes. En growshops y tiendas de parafernalia existe una amplia oferta de productos de este tipo de origen chino, aunque cada vez más, también podemos encontrar piezas artesanales con un vidrio de mejor calidad.

El vidrio utilizado por los artesanos de esta técnica de soplado y modelado es el borosilicato de COE 33. El COE es un indicador del coeficiente de expansión del cristal en relación con la temperatura, es decir, la capacidad del cristal para deformarse cuando está caliente. El COE33, originalmente desarrollado para aplicaciones industriales, es un cristal de menor densidad compuesto por sílice y óxido de boro, muy resistente, con una alta resistencia química al agua, ácidos – menos ácido fluorhídrico y fosfórico caliente -, sales y disolventes orgánicos, y admite altas temperaturas sin deformarse empezando a ser maleable a 550ºC. Por ello es comúnmente conocido como hard glass porque se necesita más temperatura para fundirlo y se endurece más rápido que otros, estas características lo hacen perfecto para realizar pipas, bongs y oilers artesanos de gran calidad, ya que además no desprende ninguna toxicidad ni altera el sabor, a diferencia de otros materiales como el PVC.

Los artistas llevan a cabo un proceso de inyección de pequeñas cantidades de aire, gracias a un tubo de soplado, en una pieza de vidrio fundida, formando una capa elástica en el interior de la pieza, y tras su modelado conseguir la forma deseada sin que ésta pierda la maleabilidad que le producen las altas temperaturas del soplete – mediante una mezcla de propano y oxígeno -. Cuando el artista obtiene el diseño deseado, lo coloca en un horno eléctrico de templado donde continúa cociendo de forma gradual, para evitar roturas debidas a cambios bruscos de temperatura, hasta enfriarse por completo. Cada parte de la pipa debe realizarse por separado para luego ser ensambladas en una sola pieza, por lo que es necesario un diseño previo, no sólo creativo, sino también técnico, para asegurar el correcto funcionamiento de la misma. Es una labor muy minuciosa, se precisa de mucho entrenamiento y creatividad para dominar la técnica.


Pieza del artista Matt Robertson

El uso de bongs para fumar marihuana está mucho más normalizado en Norteamérica que en nuestro país, donde rularnos el canuto es el ritual habitual, y por eso en Estados Unidos llevan más de 20 años trabajando en el soplado de vidrio o flame off. Pero la reciente regulación del cannabis en algunos estados ha profesionalizado el consumo de esta planta. En los dispensarios autorizados, no solamente puedes encontrar cogollos de marihuana, sino también una gran carta de productos con cannabinoides; caramelos, barritas, galletas, tinturas con diferentes concentraciones, y sobre todo extracciones. Gran parte de éstas como por ejemplo el BHO (Butan Hash Oil), Shatter, o Rosin son las responsables de que se haya extendido enormemente el uso de oilers. Esto también ha ocurrido en España, que poco a poco ha ido llenando sus asociaciones y growshops con estos nuevos productos influenciados por la corriente estadounidense.

Los bongs fabricados a mano han evolucionado tanto que, en mayor o menor medida, en la actualidad podemos encontrar artistas estadounidenses como Matt Robertson, Slingoner, JolexGlass, Elbo Glass, BuckGlass,Zach P o Bluegrass Glass que realizan auténticas obras de arte – para fumar – valoradas en miles de dólares.


Fotografía del Facebook de Red Bubble Glass

Diseño que Heliox Glass compartió en sus RRSS

Esta vertiente artística no llegó a España hasta el año 2011, cuándo Elías, ahora más conocido como Red Bubble Glass, se convirtió en el primer artesano del vidrio español especializado en pipas cannábicas. Elías empezó de la nada, con las únicas nociones de los videotutoriales de Youtube y la escasa información que encontraba, y lleva formando en su taller de Barcelona a nuevos artistas desde entonces, como Heliox Glass, un gaditano que ahora también tiene su propio taller. A nivel europeo tampoco está muy extendido, aunque hay artistas como Original Glass y DokGlass en Reino Unido, Fedex Glass en Italia, SnobGlass en Francia… pero la cantidad de artesanos no se acerca ni de lejos al panorama norteamericano.


SnobGlass y su diseño ganador de la EFO 2016

SnobGlass y su diseño ganador de la EFO 2016

En la actualidad este arte no solo es objeto de los coleccionistas más fumetas, sino que también se ha convertido en un reclamo de masas, estando presentes mediante espectáculos y exhibiciones en los principales eventos del sector e incluso contando con sus propias competiciones, como la European Flame Off, cuya tercera edición se ha celebrado recientemente en Barcelona, o la DFO – Degenerate Flame Off -, que en verano de 2016 celebró en Oregón su octava edición.

¿Qué puede haber mejor que un tiro de tu variedad favorita a través de una verdadera joya única?

 

Publicado por @desayunoconweed