El proceso de Descarboxilación

¿Alguna vez has ingerido marihuana y los efectos han sido mediocres, pese a haber utilizado una buena cantidad?
La respuesta a este misterio se encuentra en un proceso llamado descarboxilación, que es necesaria para que podamos disfrutar de los efectos psicoactivos de los cannabinoides que consumimos.

Todos los cannabinoides contenidos dentro de los tricomas de los cogollos tienen un anillo adicional carboxilo o grupo (COOH) unido a su cadena. La descarboxilación rompe este anillo y libera al cannabinoide, convirtiendo la forma ácida del THC y el CBD, el THC-A y CBD-A, en THC y CBD – el objetivo es activar los cannabinoides mediante un calentamiento de estos mismos y los terpenos.

Los dos pilares principales para que se produzca la descarboxilación son la temperatura y el tiempo. Al fumar o vaporizar, estamos descarboxilando la marihuana gracias a las altas temperaturas que aplicamos, pero para otras formas de consumo, como la ingestión, necesitamos realizar este proceso, de aplicar calor, previamente. De esta forma, nuestro organismo podrá absorver las formas psicoactivas de los cannabinoides durante la digestión.

Para realizar el proceso debemos tener muy en cuenta la temperatura de ebullición de los cannabinoides y terpenos.

El THC-A necesita 30 minutos de exposición a temperaturas entre 60ºC y 125ºC para convertirse en THC. A su vez el THC se degrada a 155ºC – al igual que el terpeno Pineno -, lo que significa que para realizar elaboraciones con un punto óptimo de tetrahidrocannabinol no debemos superar esta temperatura en ningún momento. De la degradación del THC surge el CBN, con propiedades analgésicas y sedantes, que tiene su punto de ebullición en 185ºC.

El CBD-A necesita 60 minutos en el horno – o el método que prefiramos – entre 80ºC y 135ºC para convertirse en CBD, que se degrada a 165ºC, convirtiéndose en CBE, que a su vez se destruye a 195ºC, como el terpeno Linalool.

El CBC-A es un cannabinoide antibacteriano y antifúngico que tras aplicarle entre 100ºC y 145ºC durante 60 minutos pasa a ser CBC, y para poder aprovechar las propiedades terapéuticas de este cannabinoide no debemos aplicar temperaturas superiores a 220ºC.

Los terpenos Mirceno, Eucaliptol y Limoneno, con gran presencia en las plantas de cannabis, se evaporan a 175ºC.

Conociendo las temperaturas de degradación de los cannabinoides no tendremos problemas para descarboxilar la marihuana teniendo en cuenta los efectos que queremos conseguir a la hora de elaborar comestibles.

En general con una temperatura de entre 105-110ºC durante 1 hora podemos conseguir una buena descarboxilación de cannabinoides, manteniendo los terpenos, especialmente la beta-cariofilina que tiene el punto de ebullición en 120ºC y es un terpeno con múltiples propiedades medicinales.

 

Publicado por @desayunoconweed