Marihuana Medicinal: ¿Puede ayudar a nuestras mascotas?

Los cannabinoides son compuestos orgánicos que producen una serie de efectos, que según el individuo pueden variar. Muchos usuarios coinciden en la sensación de que el tiempo pasa más despacio. Dependiendo de la variedad y tolerancia ciertos consumidores se relajan y disfrutan de un sentimiento de felicidad mientras que otros se muestran agitados y nerviosos.

El THC presenta efectos psicoactivos, favoreciendo la relajación y disminución del dolor, mientras que el CBD disminuye la ansiedad, las náuseas, la congestión y la inflamación.

Conocemos varias formas de administrar cannabis medicinal a nuestro organismo; pastillas, cremas o lociones, incluyéndolo en nuestra comida, vaporizando o incluso en una infusión.

Desde el punto de vista terapéutico, para las personas el cannabis posee efectos positivos para ciertas patologías, ya sean crónicas o dolencias derivadas de procesos y tratamientos médicos; disminuir las náuseas, aumentar el apetito, disminuir la presión intraocular, paliar dolor crónico, problemas gastrointestinales, alzheimer… Pero al no ser la única especie del mundo animal que posee sistema endocannabinoide, el debate sobre su uso en mascotas está abierto.

Hay que destacar que la administración de cannabonoides a los animales domésticos no es algo que se haya inventado en la actualidad (como tampoco su consumo terapéutico y recreativo en seres humanos). En la Antigua Grecia, la marihuana era muy utilizada en tratamientos para las llagas y heridas, así como tenias en los caballos. Y en EEUU también se utilizaba como tratamiento para caballos hasta el siglo 20, siendo recomendado su uso por la Asociación Veterinaria Americana hasta 1913. Con la prohibición de la planta, estas aplicaciones cayeron en desuso.

Con la regulación del cannabis por algunas partes del mundo, principalmente en algunos Estados de Norteamérica, han ido surgiendo voces en beneficio de los tratamientos basados en esta planta para animales domésticos.

El veterinario Doug Kramer, defensor mediático de que el THC podría ayudar a los caninos a tratar enfermedades crónicas y degenerativas, gracias a su clínica de Los Ángeles, ha documentado el uso de esta sustancia en perros con patologías susceptibles de ser tratadas con cannabis, manifestando mejoras significativas en la calidad de vida del animal, como el aumento de apetito y la disminución del dolor.

Según una entrevista que realizó Cartel Urbano al veterinario Diego Atuesta, este hombre colombiano de 65 años, con el consentimiento de diferentes dueños, lleva tratando desde el año 93 a mascotas con diferentes patologías, obteniendo resultados positivos gracias al CBD. Diego desarrolló una lista de medicamentos basados en cannabis tales como, un spray nasal y una cámara de oxígeno para calmar la rinitis y desinflamar los bronquios, gotas para tratar el glaucoma, gotas para tratar las inflamaciones en los oídos, inyecciones para las articulaciones y medicamentos para las convulsiones y problemas nerviosos. Para tratar la diarrea con sangre y la inflamación del colon generada por la colitis, creó un producto de aplicación intrarrectal que también reduce los pólipos cancerígenos del recto.

Por otro lado, está el Doctor Rob Silver, herbolario y veterinario estadounidense que tras ejercer durante 30 años, ha publicado Marihuana Medicinal y Tu Mascota: La Verdadera Guía. Un libro que intenta hacer entender a los dueños de perros y gatos los beneficios y riesgos del cannabis en sus mascotas, así como las cuestiones legales.

Pero no son las únicas personas que han roto las reglas, aunque si de las pocas con repercusión mediática, muchos dueños a título personal han comenzado a utilizar la marihuana para ayudar a sus peludos amigos. Aunque es fácil de entender que estas personas cometan un acto ilegal por amor, hay que reconocer que la falta de estudios y regulación ante el tema, es peligrosa, ya que al no existir apenas datos a los que acceder ni profesionales a los que acudir para que te asesoren, no existe dosis por peso recomendada, por lo que el riesgo de sobredosis está presente.

Los efectos de esta sobredosis pueden ser desde baja presión sanguínea, babeo, pupilas dilatadas, incluso en algunos casos pueden aparecer vómitos, diarrea o ambos, y en los peores casos convulsiones musculares y micción incontrolada. Algunas mascotas también pueden mostrar signos de ansiedad a la hora de reaccionar a señales auditivas o visuales.

Según el Hospital Veterinario de Wheat Ridge, al oeste de Denver, Colorado, hay una correlación entre la apertura de dispensarios en el estado con el aumento de mascotas intoxicadas por cannabis, y este indicio ha sido cuadruplicado desde su legalización, con un total de 125 perros intoxicados entre 2005 y 2010 (aunque solo dos murieron).

El colegio de medicina veterinaria de la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins ha realizado un estudio que advierte que el 77% de los dueños de perros en el Estado, administran cannabis medicinal a sus mascotas.

Aunque los datos más específicos se reportan desde Colorado, ya que este estado ha legalizado el uso recreativo y terapéutico de la planta, se conoce que desde 2014 los casos accidentales por intoxicación se extienden por todo el país. Las organizaciones cercanas a este problema advierten que este suceso se debe a los alimentos que los consumidores realizan con marihuana, por su atractivo para sus mascotas.

Cabe destacar que las galletas de marihuana con chocolate son especialmente peligrosas para los perros, porque la teobromina, un alcaloide del chocolate, es muy tóxica para ellos.

Aunque en colorado los veterinarios no están autorizados para recetar cannabis a las mascotas, existen desde 2015 varias boutiques especializadas en el tratamiento de mascotas con marihuana medicinal. Así como marcas que venden productos y suplementos para mascotas basados en cáñamo, ya que no posee efectos psicoactivos. Estos suplementos de cáñamo se usan para tratar problemas como la falta de apetito, dolor de huesos, ataques epilépticos, desórdenes cardiacos, diabetes, ansiedad, incluso fobias.

Un ejemplo de estas boutiques – aunque en este caso online, y no sólo especializada en comestibles para perros – y que viene acompañado de una bonita historia, es la tienda Auntie Dolores. Wendy, una chica de california, tenía cita en el veterinario para provocar la muerte de su perro, un labrador ya anciano al que veía apático y deprimido día tras día y que sufría dolores crónicos. El mismo día de la cita, decidió probar su última opción; había comprado en su dispensario unas galletitas de marihuana en forma de hueso, de la tienda mencionada. Veinte minutos después de probarla, su perro dejó de mostrar síntomas de dolor. Tras darle dos o tres galletas más, su peludo amigo hizo algo que llevaba mucho sin hacer, levantarse, estirarse y salir a dar un paseo al jardín.

Ya existen varias marcas especializadas en este tipo de productos para mascotas;
Una de las compañías más conocidas es Treatibles, que ha creado una línea de galletas para perros y gatos con CBD. La marca muestra en la página principal de su web una cita del Doctor Rob Silver, que aparece en su guía anteriormente mencionada: La parte del cannabis que puede resultar tóxica para los perros es la dosis excesiva de THC, que está en la marihuana pero no en el cáñamo, o lo que significa que sus galletas están realizadas a partir de CBD, que si está presente en el cáñamo.

Canna Companion vende suplementos con bajo contenido en THC para perros y gatos en forma de cápsulas. Aseguran que cada cápsula contiene una combinación de fitocannabinoides esenciales para su dieta. Canna-Pet también fabrica suplementos para perros y gatos, aunque también para caballos y personas en forma de cápsulas y gotas, además en su catálogo de productos incluyen galletas para perros.

Existen marcas que ofrecen tinturas de CBD para perros y gatos, que les ayudan con el apetito, estrés, ansiedad y dolor corporal, como Sativa Valley, Green Gorilla, HeelPet, PetExcelCBD, Alpha Holistic y CBD Alive que tiene una línea llamada PetsAlive con tres tipos de tintura con diferentes grados de psicoactividad.

Otras marcas a parte de aceites también venden comestibles para perros y gatos, como Pet.Releaf, Hemp Health o HPGenix.
Además, en menor medida, existen marcas manufacturadas ofreciendo estos productos, como SerenaPets, que empezó su camino empresarial ayudando a su propio Bulldog, y a sus amigos que al ver su recuperación le pidieron ayuda, o como Mary’s Pet Shop, que comercializa un gel de CBD para dolores y enfermedades de varias especies.

También cabe destacar la labor de Mile High Pawz, un refugio de animales en Denver, Colorado, que además de ofrecer servicios de cuidado de mascotas de todo tipo todos los días del año, promueven y venden este tipo de productos de los que estamos hablando.

Como hemos visto, en los Estados en los que la marihuana ha sido regulada, la proliferación de estos negocios es increíble. Aunque sigue siendo necesario el apoyo de las organizaciones animalistas y autoridades pertinentes para que se acepte la situación y el número de estudios con cannabis en animales vaya en aumento.

 

Publicado por @desayunoconweed