Artritis Reumatoide – Cannabis Medicinal

La artritis reumatoide – RA- es una enfermedad inflamatoria de las articulaciones caracterizada por dolor, rigidez e hinchazón, y en algunos casos puede provocar eventuales pérdidas de la función de los miembros. Se estima que la artritis o reuma afecta a alrededor del uno por ciento de la población, y es más común en mujeres. Los médicos desconocen la causa exacta de esta patología. Se sabe que el sistema inmunitario ataca a los tejidos de su propio cuerpo y se culpa a varios factores que pueden causar esta enfermedad, como el factor genético, hormonal o medioambiental.

No es una enfermedad fácil de detectar ya que tiene síntomas comunes a otras, por lo que el diagnóstico puede ser lento. No existe ninguna cura, pero se recetan tratamientos farmacológicos que ayudan a controlar el dolor, reducir la hinchazón, así como programas para educar al paciente sobre la enfermedad, incluso se pueden aplicar cirugías en algunos casos o terapias alternativas.

Aquí es donde algunos países incluirían al cannabis como terapia natural alternativa, ya que su uso en el tratamiento del dolor del sistema músculo-esquelético en la medicina occidental se remonta al año 1700. De hecho, existe un texto chino que data del 2000 aC. que menciona a la planta del cáñamo como curativa del reumatismo, lo que nos deja constancia de que por aquel entonces ya eran conocedores de las propiedades paliativas de nuestra querida planta. Recientes hallazgos muestran que los medicamentos basados en el cannabis son eficaces en el tratamiento de la artritis y otras enfermedades reumáticas y degenerativas de las articulaciones y los tejidos conectivos.

Las enfermedades crónicas y degenerativas conllevan una medicación constante; la exposición a lo largo del tiempo ante algunos fármacos utilizados en tratamientos convencionales de reuma, pueden causar adicción o pérdida de peso, entre otras afecciones más graves. La marihuana, no sólo no conlleva este tipo de efectos secundarios ni ningún otro considerado grave, si no que puede ayudar – bajo control médico – debido a sus propiedades inmunomoduladoras de un grupo de grasas que se encuentran en el cáñamo, conocido como esteroles. Estos compuestos orgánicos se encuentran con abundancia en algunos seres vivos, y se utilizan como alternativas naturales a los métodos tradicionales de tratamiento de la artritis reumatoide, que utilizan medicamentos altamente tóxicos.

En un cuestionario anónimo de 2005 de pacientes medicinales en Australia, el 25 por ciento informó del uso de cannabinoides para tratar esta enfermedad. En Reino Unido, más del 20 por ciento de los encuestados admitió el uso de marihuana para los síntomas de la artritis.

En enero de 2006, los investigadores del Hospital Real Británico para la Enfermedad Reumática reportaron un tratamiento exitoso de la artritis con cannabinoides, el que fue el primer ensayo controlado que evaluó la eficacia de los extractos naturales de cannabis en la patología en cuestión. Los investigadores informaron que la administración de extractos de cannabis durante un período de cinco semanas produjo mejoras estadísticamente significativas en el dolor, el movimiento, el dolor en reposo, la calidad del sueño, la inflamación y la intensidad del dolor en comparación con el placebo, y cabe destacar que no se observaron efectos adversos graves.

Los datos preclínicos también indican que los cannabinoides pueden moderar la progresión de la enfermedad. Los investigadores del Instituto Kennedy de Reumatología de Londres informaron que la administración de CDB reprimió la progresión de la artritis in vitro en ensayos con animales. La administración de CBD después del inicio de los síntomas clínicos protegió las articulaciones contra el daño severo y “bloqueó la progresión de la artritis”, concluyeron los investigadores.

También se ha informado que la administración diaria del agonista sintético cannabinoide HU-320 protege las articulaciones de los daños y mejora la artritis en animales, al igual que la administración del agonista cannabinoide HU-444.

Por otro lado, investigadores del Instituto Nacional de Neurociencia de Tokio concluyeron: El tratamiento con cannabinoides de la AR podría proporcionar alivio sintomático del dolor e hinchazón de las articulaciones y suprimir la destrucción articular y la progresión de la enfermedad. Más recientemente, expertos en el campo citan “una creciente evidencia sugiere que el sistema endocannabinoide, especialmente el receptor CB2, tiene un papel importante en la fisiopatología de la RA y podría ser muy beneficioso en su terapia.”

Otro estudio realizado en la Universidad Complutense de Madrid dice que el cannabis tiene propiedades analgésicas y antiinflamatorias demostradas en modelos animales y en la observación clínica. El efecto analgésico se ha considerado inseparable del efecto psicoactivo, aunque existen datos de algunos cannabinoides no psicoactivos que tienen propiedades analgésicas similares a los de la codeína. Las investigaciones señalan que, en el caso de enfermedades como la artritis, los cannabinoides pueden ser útiles para disminuir el dolor y la inflamación articular que acompaña esta patología.

La legalidad actual no permite en muchos países que los pacientes recurran a preparados de esta planta de forma legal, lo que conlleva a un ejercicio ilícito de auto-medicación y auto-control. Es importante la regulación de los tratamientos con cannabinoides para que estas personas que pueden beneficiarse y que ya lo están haciendo puedan estar bajo un control médico y con unas pautas para un tratamiento adecuado.

Pero pese a las leyes vigentes, muchos afectados optan por actuar ilícitamente, pues hay varias maneras de preparar este tratamiento natural; por ejemplo, José es un ciudadano ecuatoriano que cultiva cannabis en su casa para paliar la artritis que padece su padre. Él utiliza las hojas, las prepara con alcohol y otras hierbas para preparar un ungüento que calma los dolores ocasionados por esta enfermedad. Lo aplica de forma tópica, como ocurre en la historia de una mujer de 92 años que se negaba a medicarse con morfina y que con uno o dos masajes diarios con aceite de cannabis controla el dolor y ha conseguido mejorar su calidad de vida.

Además, existen tratamientos tradicionales para este tipo de enfermedades en varias partes del mundo, como en México, dónde desde hace décadas, muchos hogares tienen oculto en el armario, un misterioso frasco considerado el remedio mágico de las abuelas: flores de marihuana maceradas en alcohol que pueden durar hasta varios años. La marihuana macerada en alcohol es el uso tradicional en algunas zonas para los reumas, dolores articulares y musculares. Es una medicina de abolengo, heredada de generación en generación y conocida y usada por gran parte de la sociedad.

El Doctor García Palau – médico en Kalapa Clinic – comenta que también puede tomarse en infusiones, pero advierte que las infusiones en agua no sirven para nada si no se les añade leche entera o crema de leche (materia grasa), pues los cannabinoides son muy poco solubles en agua. Añade también que en general las variedades índicas serían las más indicadas.

Los estudios y testimonios hablan por sí solos; si padeces reuma y los medicamentos no te ayudan, o simplemente prefieres un tratamiento eficaz pero natural y sin efectos adversos, el cannabis puede ayudarte.

 

Texto: @desayunoconweed