Cannabis Medicinal: Insomnio

Es la hora, suena el despertador, hay que levantarse. Resulta difícil abrir los ojos, pesan los párpados, pesan hasta las sábanas sobre la piel…
Esta es una escena muy común, propia de las personas que padecen de una mala calidad del sueño.

A la dificultad para conciliar el sueño a la hora de acostarse se le conoce como insomnio inicial – que es el más común -. Luego está el intermedio, que se da en las personas a las que les cuesta dormir "del tirón" y se levantan por la noche. Y también existe el insomnio llamado terminal, cuando nos despertamos muy temprano y ya no podemos volver a recuperar el sueño.

Se define como la incapacidad crónica para obtener la cantidad de sueño necesaria para un buen funcionamiento durante el día. "Decimos que alguien lo padece cuando tiene dificultad para iniciar o mantener el sueño o la sensación de no haber dormido de forma reparadora durante al menos un mes, provocando un malestar significativo", explica la Asociación Española del Sueño.

Una mala calidad del sueño provoca somnolencia excesiva durante todo el día, dificultad para concentrarnos, produciendo irritabilidad, estrés y ansiedad, en algunos casos. El sueño repara nuestros órganos, ya que durante ese tiempo liberamos infinidad de hormonas que mejoran el estado general del organismo. Si dormimos el tiempo necesario (habitualmente entre siete y nueve horas), reforzaremos nuestro sistema inmunológico, facilitaremos la digestión y se incrementará nuestra capacidad de atención. Además, un descanso óptimo favorece el buen humor y ayuda a mantener una piel sana.

La Sociedad Española de Neurología registró en 2015 más de 4 millones de adultos españoles que sufren insomnio crónico, y entre un 25-35% de la población adulta padece esta patología de manera transitoria.

Dentro de las alternativas naturales, cada vez el cannabis es más conocido en la sociedad moderna. Pese a su prohibición en muchos países, que la marihuana da sueño es un conocimiento popular.

Tanto los consumidores de cannabis terapéuticos como los que consumen de manera recreativa conocen los efectos que tiene esta planta sobre uno de los momentos más esperados de algunos días, la hora de acostarse.

Los estudios llevados acabo hasta la fecha han observado que el cannabis en nuestro organismo reduce la fase REM, obteniendo más horas de sueño de efecto reparador.

Es precisamente debido a este fenómeno que popularmente se consume cannabis antes de ir a dormir, para relajar cuerpo y mente. Uno de los efectos secundarios que tiene esta práctica es que dejas de soñar o lo haces con menos intensidad. En el momento que un usuario deja de administrar cannabinoides a su organismo comienza el efecto rebote de la fase REM para recuperar el tiempo en que ha sido suprimida. Esta etapa puede durar 6 o 7 semanas; aumentarán los sueños y éstos parecen ser más reales.

El cannabinoide responsable principalmente de este efecto se abrevia CBN y su consumo tiene un efecto relajante. Según los investigadores, cinco miligramos de este componente son tan efectivos como una dosis de diez miligramos de diazepam, un fármaco con capacidades ansiolíticas y relajantes usado por millones de personas en el mundo. Este compuesto se produce por la degradación del THC, tras el proceso de secado y curado, el tetrahidrocannabinol empieza a perder sus propiedades y pasa a convertirse en CBN.

El CBN es un cannabinoide psicoactivo pero los expertos aseguran que, a diferencia del THC, las consecuencias en el cerebro son prácticamente inexistentes, y aunque está indicado para el tratamiento efectivo de diversas enfermedades, puede ser un aliado perfecto para mejorar la calidad del sueño. Pero, ¿qué variedades pueden ayudarnos mejor?

Las variedades índicas pueden contener más terpenos con efectos relajantes y sedantes que las variedades sativas, por lo que lo que algunos híbridos se convierten en perfectas opciones. 

Nuestras variedades Cream Caramel® (SWS04), Moham Ram® (SWS09) y Killer Kush F1 Fast Version ® (SWS52), tienen un efecto de somnolencia.

Hay muchas maneras de consumir cannabis, es importante reflexionar sobre la reducción de riesgos asociados al consumo de marihuana, sobre todo, si tu consumo es principalmente medicinal.

Hacerse una infusión es una de las maneras más recomendadas para potenciar el efecto relajante, además incluir otras hierbas como camomila o lavanda – que contienen terpenos encontrados también en el cannabis pero en más alta concentración -, por lo que incluirlas en nuestra infusión potenciará los efectos sedantes. Para los que no son muy amantes de las infusiones, se puede optar por un vaso de leche un poco antes de acostarse, o implementar el cannabis en alguna receta que os guste – si soléis picar algo antes de dormir -.

 

Texto: @desayunoconweed