Dulces Cannábicos

Lo más común a la hora de consumir marihuana es la inhalación, ya sea mediante combustión o vaporización. Pero hay ocasiones para todo, y a veces nos apetece cambiar, dar una sorpresa a alguien que apreciamos o incluso en una reunión de amigos puede apetecernos conseguir un buen colocón de una manera alternativa; la cocina cannábica. Las principales ventajas de este consumo oral son la protección del sistema respiratorio y la duración del efecto.

A la hora de ingerir cannabis debemos mediante el calor activar sus fitocannabinoides – principios activos de la planta -. Para activar los cannabinoides de la planta, necesitamos llevar a cabo un proceso previo; descarboxilar – puedes acudir al artículo en el que tratamos las temperaturas correctas para evitar su degradación -.

Hemos recopilado una serie de recetas dulces que hemos probado de Cannabist – basadas en mantequilla cannábica – para que disfrutes este invierno. ¡A ver que te parecen!
– Las medidas que hemos usado son de una taza que equivale a 250 ml -.

Caramelos de cannabis, fáciles de hacer y de camuflar:

Para empezar utilizaremos una taza de mantequilla cannábica, le añadimos una pizca de sal y dos tazas y media de azúcar moreno, y batimos hasta conseguir una mezcla homogénea.

Después integramos en nuestra mezcla una taza y media de leche junto con una taza de miel, sin dejar de remover para que quede bien uniforme. Colocamos nuestro recipiente al baño maría hasta que empiece a convertirse en una sustancia pegajosa y endurecer. Es el momento de añadir una cucharada de esencia de vainilla y cuando veamos que la esencia se ha distribuido bien vertemos la mezcla – que ya debe oler de maravilla – en una bandeja con papel de horno, molde, incluso en cubiteras para ya dejar hechas las porciones. De elegir dejar enfriar nuestra receta en una bandeja o molde hay que tener en cuenta que luego habrá que cortar con un cuchillo las porciones. Para que sean fáciles de comer los caramelos, intenta realizar un tamaño acertado.

Puedes derretir chocolate blanco y añadirle colorante para pintar por encima de los caramelos y que queden más bonitos y dulces.

 

Bolitas de mantequilla de cacahuete:

Ponemos una taza y media de mantequilla de cacahuete y una taza de mantequilla de cannabis a temperatura ambiente en un bol grande. Mezclamos con unas varillas y añadimos lentamente cuatro tazas de azúcar blanco. Cuando la mezcla está homogénea añadimos una taza y media de galletas troceadas – las que más os gusten – y mezclamos hasta que la masa comience a endurecer lo suficiente para empezar a hacer bolitas. Dejamos que reposen en la nevera y mientras tanto derretimos las dos tazas de virutas de chocolate en el microondas o al baño maría. La mejor manera es la segunda opción, pero si lo haces en el micro, ten en cuenta programar unos pocos segundos, sacar y remover bien, y así hasta terminar, para que el chocolate no se queme. El siguiente paso será sacar las bolitas de la nevera y pinchar una a una en una banderilla o palillo para facilitarnos poder sumergirlas en el chocolate derretido y que queden bien cubiertas. Colócalas en papel de horno y mételas en la nevera de nuevo para que se endurezcan.

Puedes hacerlas de colores si en vez de derretir virutas de chocolate negro consigues chocolate blanco y colorante alimenticio del color que más te guste.

¡Ya puedes degustar estos bombones! Pero no todos a la vez, por muy ricos que estén lo mejor es comerlos gradualmente para poder ir notando el efecto y saborearlos bien.

 

Candy Corn:

Típicos dulces estadounidenses -para los más peques de la casa en Halloween-, pero que tienen una pinta de muerte. Empezaremos engrasando un molde redondo con mantequilla, manteca, aceite de girasol o un spray desmoldante – lo que tengáis más a mano -, la cosa es facilitar la tarea final de desmoldar. Vamos a realizar anillos dentro del molde de tres colores.

El anillo exterior será de color amarillo, y para ello derretiremos tres cucharadas de mantequilla normal y una de mantequilla cannábica en una sartén, a fuego muy lento para que no se queme la mantequilla. Añadiremos un cuarto de taza de sirope de maíz o caramelo y mezclar a fuego bajo hasta que se integren ambos líquidos. Es el momento de añadirle textura a nuestra mezcla así que verteremos cinco tazas de malvaviscos sin dejar de remover de vez en cuando hasta que se derritan.

Añadimos un par de gotas de colorante amarillo para alimentos hasta conseguir el color deseado. Retiramos del fuego y agregamos unas cinco tazas de cereales de arroz inflado y mezclaremos bien. Cuando se enfríe lo suficiente como para poder manejarlo, formaremos un anillo amarillo alrededor de las paredes de nuestro molde.

El segundo anillo será de color naranja; repetiremos la misma técnica sustituyendo el color del colorante y una vez esté templado se colocará en el molde presionando contra el anillo amarillo.

Para completar la diana, haremos la misma mezcla sin añadir colorante. Para este paso debemos enjuagar bien la sartén para no teñir la mezcla y conseguir el centro blanco.

Para poder cortar nuestras porciones, a modo de pizza, deberemos esperar una hora y media como mínimo hasta que se enfríe. Puedes presionar los bordes de las porciones para redondearlos y que quede más bonito. Obviamente podéis escoger los colores que más os gusten, lo importante es que quede rico y nos dé un buen viaje.

Sweet Seeds S.L no se hace responsable del mal uso de la información contenida en este artículo. Consulte la legislación sobre Cannabis en su lugar de residencia, Sweet Seeds S.L no pretende en ningún caso incitar a prácticas no legales

 

Texto: @desayunoconweed