Insecticidas y fungicidas

Los cultivadores utilizamos los insecticidas y fungicidas para acabar con los bichos y los hongos perjudiciales para la marihuana. Hay muchos tipos de pesticidas, pero se pueden dividir en dos grandes grupos en función de su toxicidad y peligrosidad. Los pesticidas permitidos en agricultura ecológica son productos poco tóxicos para las personas y el medio ambiente, normalmente se obtienen a partir de plantas y se pueden usar sin miedo durante toda la vida de la planta, aunque durante el periodo de floración es conveniente limitar su aplicación a lo imprescindible.

Una variedad de insecticidas y fungicidas ecológicos
Insecticidas y fungicidas ecológicos.

Los pesticidas de síntesis no se encuentran en la naturaleza, sino que se fabrican en un laboratorio. Normalmente son productos mucho más potentes, tóxicos y peligrosos que deben ser empleados con sumo cuidado y respetando escrupulosamente todas las indicaciones de la etiqueta, desde la dosis máxima hasta el plazo de seguridad que debe transcurrir entre la aplicación y la cosecha. Dentro de lo posible es mejor evitar los pesticidas de síntesis, especialmente durante la floración ya que los restos que queden sobre los cogollos de nuestras plantas de marihuana podrían acabar en los pulmones del consumidor.

Los pesticidas no se deben aplicar nunca a pleno sol, ya que la luz puede degradar algunos principios activos o potenciar el efecto fitotóxico quemando las hojas. Lo más recomendable es fumigar a última hora del día para que pueda hacer efecto durante toda la noche. Es importante fumigar concienzudamente y asegurarse de que todas las partes de las plantas se mojan, también la cara inferior de las hojas. Hay muchas plagas que se esconden bajo las hojas y muchos pesticidas que sólo matan a aquellos bichos a los que tocan directamente.

Arbol de Neem (Azadirachta indica)

Árbol de neem (Azadirachta indica)
Árbol de neem (Azadirachta indica).

Este árbol, aunque originario de la India, se cultiva hoy en numerosos países. El aceite de sus semillas contiene azadiractina que es el principal compuesto insecticida, aunque no el único. En realidad, hay unas 150 moléculas biológicamente activas en el aceite de neem y es su interacción compleja la que explica las importantísimas propiedades insecticidas.

Es un insecticida con efecto por contacto y sistémico, la planta de marihuana lo absorbe y lo reparte por todos sus tejidos. No mata por contacto sino sólo por ingestión. A causa de esta propiedad no tiene un efecto inmediato puesto que hay que esperar hasta que el insecto coma la planta para que enferme. Sin embargo, esta propiedad es la que garantiza que los insectos beneficiosos que no se comen a la planta, como abejas o avispas, no se vean afectados. Combate eficazmente un enorme número de insectos como ácaros, pulgones, cochinillas, mosca blanca, trips. También es un efectivo fungicida preventivo contra oídio. No es tóxico para las personas ni para los animales y se puede usar tanto de forma preventiva como para combatir una plaga establecida. Se puede aplicar en fumigación o mezclado con el agua de riego. Para evitar su rápida degradación por la luz solar conviene fumigar al atardecer para que pueda actuar durante toda la noche antes de empezar a descomponerse. El neem es mucho más efectivo en climas cálidos que en zonas frías, donde sus efectos son mucho menores. La dosis de uso oscila entre 2 y 5 por mil. Es decir, de 2 a 5 ml por litro. Si se usa como preventivo basta con añadirlo en el agua de riego cada dos semanas, pero cuando se fumiga para acabar con una plaga se suele repetir la aplicación cada 5 a 7 días. En tiempo lluvioso se puede fumigar a diario ya que la lluvia tiende a lavar el neem de las hojas.

Jabón potásico de ácidos grasos

Jabón potásico a la izquierda y un humectante a la derecha
Jabón potásico a la izquierda y un humectante a la derecha.

Es un jabón suave hecho a partir de ácidos grasos vegetales. Es un buen insecticida de contacto que ataca la capa protectora de los insectos. Actúa tanto de forma preventiva como curativa y es de los pocos productos que se pueden fumigar sobre la marihuana hasta el final de la floración ya que no es tóxico y el plazo de seguridad entre aplicación y cosecha es nulo. Se usa contra pulgón, mosca blanca, araña roja y trips. Como fungicida eleva el pH de las hojas y dificulta que los hongos se instalen. Es efectivo contra botritis, oídio, mildiu. Conviene usarlo semanalmente ya que su eficacia es mayor como preventivo. Hay que aplicar de nuevo después de cada lluvia ya que se lava de las hojas. No aplicar a pleno sol.

Piretrinas

Planta de pelitre o piretro
Planta de pelitre o piretro.

Las piretrinas son unos compuestos orgánicos con propiedades insecticidas que se encuentran en las flores del piretro o pelitre, Chrysanthemum cinerariaefolium. Las propiedades insecticidas del pelitre eran conocidas en China desde el año 1000 AC. En las últimas décadas se han desarrollado numerosas moléculas sintéticas similares a las piretrinas que se denominan piretroides. Al contrario que las piretrinas, los piretroides no están autorizados en agricultura ecológica y suelen ser más tóxicos para los insectos y para los mamíferos. Las piretrinas actúan por contacto e ingestión contra un gran número de plagas como mosca blanca, araña roja, orugas o pulgón. Son bastante seguras para las personas y no dañan a los mamíferos ni a los pájaros, pero son tóxicas para insectos beneficiosos, peces y anfibios. La exposición prolongada a las piretrinas puede causar alergias, picores, dolores de cabeza o dificultades respiratorias, especialmente en niños o personas débiles.

La degradación de las piretrinas es muy rápida en contacto con la luz y el aire, normalmente menos de 24 horas, pero suele formularse con otros productos para alargar su vida activa. Conviene siempre fumigar por la tarde y nunca a pleno sol.

Bacillus thuringiensis

Esta bacteria produce una toxina que destruye el sistema digestivo de los insectos y los mata, es especialmente efectiva contra las orugas devoradoras de cogollos. Es mucho más efectiva contra los individuos jóvenes e inmaduros que contra los adultos por lo que conviene fumigar nuestras plantas de marihuana periódicamente de forma preventiva. Es la mejor arma que existe contra las orugas de los cogollos y si se usa cada semana desde que las plantas son jóvenes, elimina casi completamente el problema.

Azufre

Azufre
Azufre.

El azufre es un gran fungicida de contacto pero que queda sobre la planta de marihuana por lo que no se puede aplicar en floración. Es efectivo durante el crecimiento contra el oídio y también contra la araña roja. El azufre se puede usar en forma de vapor sublimando el polvo con un quemador especial, de este modo se emplea en invernaderos pues crea un vapor fungicida que penetra en los cogollos pero sin mancharlos de polvo.

Propóleo

El propóleo destaca entre los productos elaborados por las abejas por sus propiedades fungicidas y bactericidas. Es un gran preventivo frente a hongos como la botritis o el oídio que estimula las defensas naturales de la planta. No tienen efectos perjudiciales ni ninguna toxicidad por lo que se puede fumigar preventivamente cada una o dos semanas.

Bicarbonato potásico y sódico

El bicarbonato potásico y el bicarbonato sódico elevan el pH de las hojas de marihuana matando al hongo y dificultando la germinación de las esporas. Se emplean sobre todo contra oídio y botritis. Como no son tóxicos se pueden fumigar hasta el último momento y pueden permitir controlar una infección al final de la floración sin tener que recurrir a productos más peligrosos. Dosis 5 gr/l. Sin plazo de seguridad.

Cola de caballo (Equisetum arvense)

La infusión de cola de caballo (Equisetum arvense) es un buen fungicida preventivo
La infusión de cola de caballo (Equisetum arvense) es un buen fungicida preventivo.

La cola de caballo es una planta muy rica en sílice y que contiene un principio activo tóxico para los hongos llamada equisetonina. Su uso está autorizado en agricultura ecológica. Se puede recoger silvestre o comprar seca y en polvo. Se macera en agua durante 24 horas, luego se filtra el residuo y se pulveriza sobre las plantas hasta mojarlas bien.

Agua oxigenada

El agua oxigenada es un buen fungicida de contacto sin ninguna toxicidad. El átomo extra de oxígeno que la diferencia del agua normal es muy inestable y reacciona enseguida en cuanto se encuentra con una molécula orgánica que pueda oxidar. Cuando se pulveriza sobre las plantas oxida por contacto los hongos que crecen en el exterior de las hojas de nuestra planta de marihuana, como el oídio. La principal ventaja del agua oxigenada es que una vez ha actuado contra el hongo se transforma en agua y no queda ningún resto sobre el cogollo. No tiene plazo de seguridad y se puede emplear incluso el mismo día de la cosecha. Sólo funciona bien con aquellas especies de hongos que no penetran en el interior de los tejidos. Contra el oídio es un buen fungicida de último recurso pues permite mantener la infección controlada durante los últimos días antes de la cosecha impidiendo que se extienda, justo cuando no se puede usar ningún otro producto por miedo a que deje residuos. Cuando se cosechan plantas de cannabis algo infectadas con oídio se puede preparar un baño con una solución de agua oxigenada para sumergir los cogollos recién cosechados y manicurados. El agua oxigenada limpia y oxida, al menos en parte, los restos de oídio que pueden quedar en las hojas.

Insecticida casero

La siguiente receta sirve para hacer un insecticida y repelente de plagas ecológico, no tóxico y elaborado con productos domésticos muy habituales. No lo mata todo, tampoco actúa instantáneamente, pero si se emplea preventivamente ayuda a evitar la aparición de plagas. Una vez hay bichos su uso permite controlar la población para que no se reproduzca en exceso. Se puede usar en toda la vida de la planta, desde la fase de crecimiento hasta el final de la floración. La única precaución que hay que tomar si se fumiga muy cerca de la cosecha es hacer una última fumigación con agua destilada para lavar cualquier resto que pudiera afectar al sabor final del cogollo.

Materiales:

  • Agua
  • 6 Dientes de ajo
  • Pimienta negra
  • 6 Guindillas de Cayena
  • 1 Cebolla pequeña
  • Canela en polvo
  • Aceite de Neem
  • Preparación:

    Se mezclan junto con dos o tres litros de agua los dientes de ajo, una cucharada de pimienta negra en polvo, las guindillas de Cayena y la cebolla pequeña. También se puede añadir una cucharada de canela en polvo, una cucharada de aceite de neem o un par de cigarrillos. Se tritura todo con la batidora y se deja reposar durante 24 horas. Pasado este tiempo se filtra bien, se disuelve en otros dos litros de agua y se pulveriza sobre las plantas. Como la receta es casera y la potencia de los ingredientes puede variar, es recomendable pulverizar primero una sola planta para ver si aguanta bien el insecticida. Si al día siguiente la planta está bien se aplica sobre el resto.