Plagas que pueden atacar tu cultivo de marihuana

La marihuana es una planta fuerte y resistente que no suele tener muchos problemas de plagas, especialmente cuando se cultiva en exterior y en el suelo. Las plantas en macetas y aquellas que viven en un cultivo de interior son más delicadas ya que no están en un ecosistema en el que los depredadores naturales ayuden a mantener controladas las poblaciones de cada especie y por tanto es más fácil que una especie dañina se reproduzca tanto como para convertirse en plaga.

La mejor aproximación al problema de las plagas es prevenirlas. Emplea variedades de semillas vigorosas y resistentes y técnicas de cultivo que favorezcan la salud vegetal. Nunca introduzcas plantas provenientes de otros jardines sin asegurarte antes de que están libres de plagas. Elimina las hojas y ramas enfermas o infectadas cuanto antes, separa las plantas enfermas de las sanas, mantén el jardín limpio de restos vegetales y hojas secas y siembra las plantas lo suficientemente separadas como para que haya una buena circulación de aire.

Las plagas más frecuentes en los cultivos de marihuana son: pulgón, mosca blanca, araña roja, trips, caracoles, babosas, orugas y cochinillas. El pulgón, los caracoles y las babosas son peligrosos cuando las plantas son jóvenes. La mosca blanca, los trips y las cochinillas no suelen matar las plantas de marihuana salvo en infestaciones muy graves pero las debilitan y reducen la calidad de los cogollos y el peso de la cosecha. La araña roja y las orugas son las plagas más peligrosas ya que atacan especialmente a las plantas en floración y reducen significativamente la cosecha. Dos tipos de hongos, la botritis y el oídio se cuentan entre las plagas que más pérdidas ocasionan a los cultivadores de marihuana pues atacan a las plantas en floración y dañan los cogollos de tal modo que los vuelven inutilizables.

Si pese a las medidas preventivas aparece una plaga en tu planta de marihuana es muy importante actuar con la mayor rapidez pues cuanto más tiempo tenga para reproducirse más difícil será acabar con ella. En condiciones cálidas muchas especies de insectos pueden reproducirse a gran velocidad multiplicando su número cada pocos días. Cuando encontremos una planta de marihuana enferma o atacada por alguna plaga la primera medida a tomar es separar la planta del resto para que no se propague por todo el jardín.

Como norma general, las plantas de marihuana se pueden fumigar con seguridad en la fase de crecimiento mientras todavía no hay cogollos y falta mucho hasta la cosecha. Una vez que empiezan a florecer y aparecen los cogollos es mejor no aplicar ningún insecticida, aunque si aparece una plaga grave el cultivador no tendrá más remedio. La mejor forma de evitarlo es prevenir desde el principio mediante fumigaciones periódicas con insecticidas ecológicos que son una buena opción por su baja toxicidad.

Los insecticidas químicos suelen ser muy tóxicos y pueden alterar mucho el ecosistema al afectar a otras especies además de la plaga contra la que van destinados. Además, si no se toman las medidas de seguridad adecuadas pueden quedar restos en las plantas que podrían tener efectos perjudiciales sobre la salud de los consumidores.

A continuación, comentamos brevemente las características más importantes de las plagas más habituales en los cultivos de marihuana:

Araña roja

Hoja de marihuana completamente picoteada por la araña roja
Hoja de marihuana completamente picoteada por la araña roja.

La araña roja es uno de los peores enemigos del cannabicultor. Son arañas muy pequeñas, de apenas un milímetro de largo. Suelen ser de color rojizo, marrón o negro cuando son adultas y medio trasparentes de jóvenes. Chupan la savia de la planta y se reproducen masivamente. Si las condiciones ambientales son favorables pueden reproducirse hasta cubrir la planta por completo en cuestión de días. Cuando la infestación es muy grave se pueden ver las telas de araña que envuelven los cogollos. Si no se controlan, las arañas rojas acabarán con la cosecha. En cultivos de interior son temibles puesto que resulta muy difícil acabar con ellas e incluso sobreviven de una cosecha para la siguiente.

Las arañas se descubren porque se ven pequeños puntitos amarillos en las hojas. Son los lugares donde la araña chupó la savia. Las arañas suelen estar en la cara inferior de las hojas de marihuana por lo que pueden pasar desapercibidas hasta que la infestación es muy importante. La velocidad de reproducción viene dada por la temperatura. Cuanto más calor y un ambiente más seco, más rápido se reproducen. A 30º C una araña puede dar lugar a 13 millones de individuos en un mes.

Para controlar una plaga de araña lo primero es separar las plantas de marihuana más infestadas. Si es posible bajar la temperatura y elevar la humedad se logrará reducir la tasa de reproducción de las arañas. Se puede pulverizar la planta con agua a presión para quitar las arañas. No desaparecerán todas, pero caerán muchas. El agua jabonosa también sirve, pero no se debe usar una vez que las plantas ya están floreciendo. La piretrina y el neem ayudan a prevenir su aparición, pero, una vez la plaga está establecida, no suelen acabar con todas las arañas.

En climas secos las arañas rojas constituyen el mayor peligro durante las últimas semanas de la floración. Si las plantas de marihuana tienen araña roja y están tan cerca de la cosecha que ya no se pueden fumigar con ningún insecticida, hay que asegurarse al menos de que las plantas no se queden secas o las arañas aumentarán rápidamente.

Pulgón

Pulgones y sus crías
Pulgones y sus crías.

El pulgón, son insectos pequeños, de 1 a 3 milímetros, con cuerpo blando y colores verdes, amarillos o negros que se sitúan en los brotes jóvenes y forman densas colonias. Chupan la savia de la planta y la debilitan. Además, segregan un líquido blanco y pegajoso que favorece la aparición de hongos. Las hormigas tienen rebaños de pulgones a los que ordeñan y a los que trasladan a nuevas plantas para colonizarlas. Aunque el pulgón no suele matar a las plantas de marihuana las debilita bastante, impide un crecimiento y floración correctos y puede provocar que salgan hongos. Las hojas atacadas se retuercen si son grandes y se deforman si son pequeñas. Para combatirlo lo primero que hay que hacer es buscar si hay hormigas. Si las hay, se eliminan con un cebo para hormigas. Los pulgones se pueden retirar de la planta con una esponja y agua jabonosa, o fumigando un insecticida. El jabón potásico, el neem y las piretrinas van bien contra el pulgón.

Orugas

La temida oruga devoradora de cogollos
La temida oruga devoradora de cogollos.

Varias especies de orugas atacan al cannabis. De ellas, las más temibles son las del género Spodoptera, que se comen las hojas y los cogollos de la marihuana causando graves daños. Nacen en la misma planta a partir de los huevos que ponen las mariposas. Al principio son tan pequeñas que casi no se ven pero en unas semanas pasan de medir tres o cuatro milímetros a más de cuatro o cinco centímetros. Cuando son grandes devoran gran cantidad de hojas y, lo que es peor, se comen el cogollo por dentro de modo que cuando se cosecha se deshace entre las manos. Un problema añadido a los destrozos que ocasionan es la facilidad con que los cogollos se enmohecen cuando tienen orugas. La forma más efectiva de eliminarlas es a mano, cogiéndolas una por una. Hay que ser muy meticuloso porque una sola oruga que quede puede destrozar el cogollo. Lo mejor es inspeccionar los cogollos uno a uno, abriéndolos bien para mirar en su interior. Una pista para descubrir dónde están las orugas se encuentra en los pequeños excrementos negros que dejan sobre las hojas. La oruga suele estar escondida en el cogollo que hay justo por encima de la hoja con excrementos. Cuando las orugas son pequeñas, resulta fácil matarlas pulverizando BT pero una vez crecen son más fuertes y resistentes.

Trips

Los trips son unos pequeños insectos de entre 0,5 y tres milímetros y forma alargada. Suelen ser de color marrón o gris. Chupan la savia y transmiten numerosos virus a las plantas. Son comunes en cultivos de invernadero. Las hojas de nuestra planta de marihuana aparecen con pequeños puntos amarillos donde han sido mordidas. Jabón potásico, neem, nicotina o piretrinas combaten los trips.

Mosca blanca

Hoja de marihuana con moscas blancas y sus crías
Hoja de marihuana con moscas blancas y sus crías.

Estos pequeños insectos de color blanco y apenas dos milímetros se posan en la cara inferior de las hojas y chupan su savia. Cada vez que se mueve una rama se observa una nube de pequeñas mosquitas blancas que revolotea alrededor de la planta. Ponen huevos blancos en la cara inferior de las hojas. El ciclo vital de la mosca blanca está directamente relacionado con la temperatura. A más calor, mayor velocidad de reproducción. No mata nuestras plantas de marihuana, aunque las debilita y favorece la aparición de hongos. Es muy común dentro de invernaderos. Trata preventivamente las plantas con aceite horticultural, jabón potásico o neem y ten mucho cuidado que no se establezcan ya que una vez lo hacen resulta muy difícil acabar con ellas. En las tiendas de cultivo se pueden encontrar unas trampas amarillas pegajosas que las atraen y las atrapan. Son efectivas y muy útiles para detectar la presencia de mosca blanca cuanto antes.

Cochinillas

Las cochinillas atacan fundamentalmente los tallos. Son más o menos redondas u ovaladas y cubiertas por una especie de concha de color marrón o rojizo. Segregan una sustancia algodonosa. Durante su juventud se mueven, pero cuando llegan a adultas se quedan fijas en un lugar del tallo. Se reproducen mucho pero su desarrollo es lento por lo que la plaga no se desarrolla con rapidez. La planta de mariguana se debilita y pueden secarse algunas ramas. Pueden arrancarse con las uñas o con un algodón empapado en alcohol. Los insecticidas caseros elaborados con ajo y guindilla suelen ir bastante bien, así como el jabón potásico o el aceite horticultural.

Caracoles y babosas

Los caracoles y las babosas son grandes herbívoros. En una noche pueden acabar con una cosecha de marihuana entera, especialmente si las plantas son jóvenes. En plantas pequeñas se comen el tallo y las matan rápidamente. Se controlan fácilmente esparciendo cebo para caracoles alrededor de las plantas. Es importante renovar el cebo periódicamente. Otro sistema efectivo es trazar con ceniza de madera un anillo alrededor del tronco de las plantas. Como los caracoles y las babosas no pueden caminar sobre la ceniza se mantienen alejados. Hay que renovar la ceniza después de cada lluvia.

Minador de hoja

Hoja de marihuana dañada por un insecto minador
Hoja de marihuana dañada por un insecto minador.

El minador de hoja, es un insecto que vive en el interior de las hojas donde va excavando túneles o galerías hasta acabar matando la hoja. Más comunes en cultivo exterior o invernaderos que en cultivo interior. No suele ser muy destructivo para la cosecha, pero conviene eliminar las hojas infectadas o matar a los minadores chafándolos entre los dedos. Como viven dentro de la hoja la mayoría de los productos pulverizados no les afectan. El aceite de neem, disuelto en el agua de riego, se absorbe por las raíces y pasa a los tejidos de la planta de modo que los minadores se envenenan al comer.

Botritis o moho gris (Botrytis cinerea)

Cogollo infectado por botritis
Cogollo infectado por botritis.

Los cogollos engordan mucho durante la floración y se vuelven tan densos que el aire no circula bien por su interior. Si llueve o el tiempo es muy húmedo los cogollos permanecen mojados y el viento no los seca. En estas condiciones los hongos proliferan muy rápidamente y pueden acabar con la planta en pocos días. La mejor forma de luchar contra los hongos es eliminar todo el material infectado tan pronto como se vea. Para asegurarse muchos cultivadores cortan por lo sano y cosechan la planta entera en cuanto descubren algún cogollo con moho.

La botritis es el hongo más común y peligroso en los cultivos de marihuana. En las últimas semanas antes de la cosecha, cuando los cogollos alcanzan su máximo grosor, el ataque de la botritis se convierte en un gran peligro sobre todo en zonas húmedas. Si los cogollos permanecen mojados durante varios días, aparecerá botritis en forma de moho marrón y algodonoso. Una vez empieza el ataque y si las condiciones climáticas no varían, la botritis destruirá el cogollo completo en unos pocos días. La prevención es la mejor arma para evitar su ataque, pulverizar infusión de cola de caballo, azufre o jabón potásico. Una vez aparece es muy difícil de erradicar y los cultivadores suelen o bien cosechar la planta en cuanto tiene algún crecimiento de botritis o bien recortar toda la parte infectada y tratarla con un fungicida.

Oídio o mal blanco

Lo peor, cuando el oídio infecta los cogollos
Lo peor, cuando el oídio infecta los cogollos.
Hoja de marihuana con oídio
Hoja de marihuana con oídio.

El oídio es un hongo que se caracteriza por un crecimiento de color blanquecino y polvoriento sobre las hojas. Es una plaga clásica en otros cultivos como la vid, pero desde hace años se ha convertido en una de las peores plagas en los cultivos de marihuana. Es un hongo que crece sobre la superficie de las hojas sin penetrar en los tejidos por lo que no es difícil de matar, pero la infección reaparece enseguida si las condiciones son propicias. Los jardines en sombra o poco ventilados, así como los invernaderos son los más propicios para la aparición del oídio. La mejor forma de luchar contra el oídio es prevenir su aparición con fumigaciones preventivas de bicarbonato potásico, jabón potásico o infusión de cola de caballo.