Extracción de Resina de Marihuana: Extracción de Resina en Seco y Mojado – Extracción de Resina de Marihuana en Casa

Extracción de Resina en Seco y Mojado. Técnicas y Métodos de Extracción de Resina de Marihuana

Las extracciones mecánicas – en seco o en mojado – son las más comunes a la hora de realizar en casa, y lo que conocemos todos como hachís tradicional. Dentro de este grupo encontramos dos técnicas tradicionales de extracción en seco; el Charas y el tamizado.

Un método más moderno, pero con la misma base, es el Pollinator – o Polm – que se realiza a mano con mallas de serigrafía o con una máquina de extracción específica para ello.

Extracción de Resina en Seco

La malla de serigrafía más indicada para la extracción manual es de un tejido de nylon o poliéster y está disponible en diferentes micrajes, es decir el trenzado de sus fibras existe en muchas diferentes medidas. Se miden en hilos y se coloca una malla sobre otra en orden descendente de medida, colocando bajo ellas una superficie limpia y lisa que recogerá el polen (un espejo o cristal puede valer). 150 hilos – 30 micras – es la medida perfecta para obtener una calidad perfecta, sin residuos y las más utilizadas para obtener un hachís de buena calidad son las de 90 hilos (70 micras) y 72 hilos (115 micras).

Los cogollos han debido de pasar una correcta fase de secado y curado, siendo procesos cruciales para la calidad final de los propios cogollos o su resina. La importancia de ello reside en que, a la hora de cosechar, los cannabinoides presentes en la planta se encuentran en su forma ácida – no psicoactiva -.

Lo ideal es que este proceso se realice en un lugar limpio y oscuro (ya que la luz degrada el THC), con una temperatura de entre 18 – 24 grados y con una humedad relativa del – aproximadamente – 50%, durante unos 15 días.

Este método permite conservar el producto final más tiempo que si fuese elaborado con agua o disolventes que se degradan más rápido; puedes empezar desmenuzando tus cogollos y eliminando los posibles restos de humedad introduciendo la marihuana dentro de una bolsa en el congelador (esto facilitará que los tricomas se separen fácilmente de la materia vegetal). Se dispone la marihuana en la malla superior y se mueve con suavidad, preferiblemente en periodos de unos 3 minutos, para ir recogiendo el polen depositado en la superficie lisa, y separando las calidades del hachís. Cada malla te permitirá recoger una calidad diferente.

Podemos continuar prensándolo con calor, ya sea a mano o con una prensa (sin superar los 45 grados). Al aplicar calor, la resina libera terpenos aromáticos y obtenemos un hachís más oloroso y potente que va oscureciendo de color.

Extracción de Resina en Mojado

También pueden realizarse extracciones mecánicas en mojado, como, por ejemplo, el Ice O Lator; la manera más conocida hoy en día entre los amantes del hachís.

Esta extracción sin disolventes ofrece un hachís de primera calidad, lo cual es interesante por su sencillez de elaboración. Este proceso hace pasar el agua y otros contaminantes a través de las mallas – que se colocan por micraje superponiéndolas sobre un cubo o recipiente grande -, dejando los tricomas con un determinado tamaño atrapados en cada una de las mismas. El agua tiene que estar a baja temperatura para facilitar la separación de los tricomas de la materia vegetal sin que otros compuestos solubles al agua se liberen. Se pueden usar juegos desde 2 a las mallas que uno quiera, siendo 3 o 5 los más comunes. Las medidas más utilizadas son 220, 185, 120, 90, 74, 43 y 25 micras, aunque pueden variar dependiendo del fabricante de las mismas.

Para este tipo de extracción podemos usar material fresco o cogollos curados, pero dependiendo de nuestra elección debemos iniciar un procedimiento u otro.

Si escogemos realizar ice o lator con flores de la planta fresca hay que tener en cuenta que sólo podemos utilizar las flores y las hojas más pegadas a ellas que veamos que contienen bastante resina. No nos sirven las hojas grandes si queremos obtener un hachís de calidad. Si por el contrario se utilizan cogollos ya curados debemos retirar las ramas mientras los desmenuzamos bien..

Lo ideal es meter en el congelador la materia vegetal que vayamos a usar para facilitar el trabajo.

Si no disponemos de ninguna máquina específica para realizar esta extracción, empezaremos situando las mallas – teniendo en cuenta de que la de arriba sea la de mayor micraje e ir descendiendo en tamaño según posición – en un cubo.

En otro, añadimos hielo y agua destilada o mineral – preferiblemente – junto con el material vegetal recién sacado del congelador. El proceso es sencillo, utiliza un taladro o una paleta o palo para remover esta mezcla durante 15 minutos. Después filtra el agua en el cubo de las mallas sin que caiga el hielo ni el material vegetal. En la primera malla habrá quedado material vegetal que podemos volver a verter en nuestra mezcla de agua, hielo y cannabis. Al retirar las mallas una por una – escurriendo bien para eliminar el exceso de agua -, veremos que en cada una habrá depositada una cantidad de resina, descendiendo según disminuye el tamaño del micraje.

Este proceso puede realizarse las veces que se quiera teniendo en cuenta que irá bajando la calidad del hachís que saquemos.

El hachís que queda en las mallas se retira con cuidado y con ayuda de una tarjeta de plástico para raspar la malla. Se dejará en papel de cocina para que absorba la humedad unos segundos hasta pasar a una superficie donde poder desmenuzarlo para que seque antes. Una vez esté completamente seco, puede guardarse o prensarse aplicando calor, lo que compactará el producto final, adquirirá un tono más oscuro y un aroma más intenso. El prensado rompe las cabezas de los tricomas, liberando terpenos aromáticos y favoreciendo la descarboxilación de posibles cannabinoides que aún puedan encontrarse en forma activa.

El prensado, tanto en la extracción de resina con hielo como en la extracción en seco, favorece la conservación de nuestras muestras.

Extracción de Resina con Rosin o Rosin Tech

Otra técnica sin disolventes que está revolucionando el mundo de las extracciones y que actualmente es tendencia, es el Rosin o Rosin Tech que permite obtener, en pocos minutos, de forma segura y con la única ayuda de una plancha con determinada temperatura y un trozo de papel de horno o malla, un extracto de gran calidad. Para este proceso existen máquinas profesionales Rosin Tech que ofrecen alto porcentaje de retorno y que facilitan la obtención de esta resina para grandes cantidades. Pero también es una técnica fácil de reproducir en casa y con pocos materiales necesarios.

Puede que el nombre de esta técnica venga de que la elaboración guarda ciertas semejanzas con la fabricación de la colofonia, que es una resina natural de color ámbar obtenida de las coníferas por exudación de los árboles. El proceso de calentamiento súbito de los cogollos que se emplea con el Rosin Tech facilita que se evaporen los terpenos más volátiles y queden los menos volátiles junto con los cannabinoides – que necesitarían temperaturas superiores a las aplicadas para degradarse.

Esta técnica, que es tendencia ahora mismo, puede realizarse a partir de cogollos frescos, curados e incluso con hachís de calidad; Dependiendo de tu elección el aspecto final del rosin puede variar siendo muestras más claras las realizadas con marihuana recién cosechada.

Lo ideal es utilizar una máquina específica, pero en casa también podemos usar una plancha de pelo, preferiblemente regulable, ya que suelen oscilar entre los 120 y 200ºC – rango perfecto para realizar este proceso -, y así podremos ir experimentando con la temperatura que más nos convenga. También necesitaremos papel de horno, muy sencillo de encontrar en supermercados, lo necesitamos para cubrir el cogollo por lo que el material de este tipo de papel es idóneo ya que no absorbe la resina, no suelta fibras y aguanta altas temperaturas. Hay que cortar tiras de este papel, de un tamaño adecuado para que, dobladas a la mitad, entren dentro de la superficie caliente de la plancha. Antes de doblar las tiras de papel de horno a la mitad, colocamos un cogollo pequeño – para facilitar la extracción en pocos segundos es mejor que la materia no sea demasiado grande -, y con la plancha ya fijada a la temperatura seleccionada apretamos varios segundos. Usa guantes de cocina para evitar quemarte. Después saca el papel de la plancha y al abrirlo verás el cogollo prensado rodeado de gotas de rosin. Puedes prensar cada cogollo hasta tres veces para extraer la máxima cantidad posible de resina. Para retirar el rosin del papel de horno, deja que se enfríe y ayúdate de una cuchilla o dabber.

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Texto: @desayunoconweed